
Los principales objetivos del tratamiento de la artritis, es controlar el dolor, reducir el daño a las articulaciones y mejorar o al menos mantener las funciones físicas y la calidad de vida, además de disminuir la inflamación cuando sea necesario. Quizás el paciente llegue a tener un equipo de profesionales de la salud que lo apoyen para cumplir sus objetivos, como médicos reumatólogos, rehabilitadores físicos, nutriólogos y enfermeras, sin embargo, la parte más importante en el tratamiento es el paciente.
Para conseguir el automanejo de la artritis, los pacientes pueden asistir a talleres o grupos de autoayuda que cooperen a manejar la enfermedad y tomar mejores decisiones para su autocuidado. La actividad física es la forma más simple y económica de alivia el dolor causado por la artritis, ya que es muy útil para mantener y aumentar la movilidad de las articulaciones, además de fortalecer los músculos que las sostienes. El ejercicio también contribuye a mejorar el estado de ánimo, el bienestar y la calidad del sueño. Por otra parte, ayuda aprevenir otros males asociados a las enfermedades reumáticas, como el sobrepeso y la diabetes.