Las hormonas no trabajan aisladas: responden a tus hábitos diarios. Dormir de forma regular, moverte con constancia y comer de manera equilibrada son señales clave para que hormonas como la testosterona, el estrógeno y la progesterona se mantengan en rangos saludables. Cuando estos pilares están presentes, la energía se vuelve más estable, el estado de ánimo mejora y el metabolismo funciona con mayor eficiencia. El desequilibrio no suele aparecer de un día para otro. Falta de sueño, sedentarismo o una alimentación desordenada van alterando la señal hormonal, y el cuerpo lo expresa con cansancio persistente, cambios de humor o dificultad para concentrarte. La salud hormonal no se “arregla” con soluciones rápidas. Se construye con hábitos simples repetidos cada día. ¿Cuál de estos pilares sientes que necesitas cuidar más hoy?.